«Son los mismos de siempre. Los que duermen de día en cualquier vereda y, por la noche, salen a delinquir» expresa Sonia, una vecina ya cansada de denunciarlos.
Son los vagos que duermen en Cabrera 4676
Marcelo agrega: «Se manejan con total impunidad como si estuvieran en el living de su casa. Comen, insultan, duermen en el barrio y después, cuando oscurece, te enterás que salen a robar.».
En Palermo, las postales de los últimos años, se han vuelto de este modo: con gente durmiendo en la calle. Es gente extraña que, supuestamente, viene de otros lugares. Gente que asusta a los vecinos del barrio.














