
Sus sitios más icónicos, sus lugares más emblemáticos y todas las anécdotas que guarda un barrio con historia como el Villa Crespo no pasa desapercibido en la voz e imagen de Analía Bustamante quien, desde el programa radial «La Naranja» nos interioriza sobre sus rincones más bellos, recordados y olvidados.
Para muchos decir Villa Crespo es referirse exclusivamente a viejos tangos, pintorescos cafés, que eran escenarios de poetas y reductos de orquestas de la vieja guardia, o lugar donde podían tener escenario oscuros dramas cuyo fondo era el curso irregular del arroyo Maldonado. Este fue el barrio narrado por Alberto Vacarezza, el de los sainetes cargados de color y generalmente exagerados, el de los enormes conventillos, en donde siempre había una hermosa mujer que alteraba la inestable calma diaria. Pero existe otro Villa Crespo, el de hoy, el cosmopolita, el elegido por la colectividad israelita o por los sirio libaneses para desarrollar sus actividades comerciales. Un territorio que oscila entre el presente y el pasado, entre la realidad y el mito.













