Por Jorge Truscelli. Nos equivocamos cuando guardamos todo dentro. Cuando no hacer daño a los demás, nos hacemos daño nosotros mismos, acumulando frustración, estrés y rabia. Porque nos olvidamos que el cuerpo es el campo de batalla de nuestras emociones. Las células del cuerpo obedecen a la psique. Es fácil enfermar a causa del dolor del alma.
Algunos, a veces, tenemos la necesidad de comentar o ampliar algo que nos pasó o nos pasa. Vemos el porqué de ciertas situaciones, y no lo hacemos porque con el tiempo te das cuenta que para algunos por más que expliques las cosas, jamás la entenderán. Por otro lado, otros no te creerán, mientras otros tantos quieren escuchar lo que ellos desean. Ahora nosotros, sí tenemos que descifrar en dos palabras, cuando nos dicen algo, o tal vez aceptar las cosas que realizan y ni te enteras.
Conclusión: hagámosla mas corta y compartamos con quien nos demuestra que comprende lo que decimos, y el motivo del mismo.













