Por Silvina Molina y Lucía Toninello. Más de 200 mil personas se concentraron frente al Congreso para decirle basta a los femicidios. En una manifestación con mayoría de mujeres pero con gran presencia de hombres, familias, militantes políticos, personalidades de la cultura y del espectáculo, los participantes le pusieron el cuerpo a un reclamo cuyo eje quedó plasmado en un documento que fue leído desde el escenario por el actor Juan Minujín.
«En 2008 mataron una mujer cada 40 horas; en 2014, cada 30. En esos 7 años, los medios publicaron noticias sobre 1.808 femicidios. ¿Cuántas mujeres murieron asesinadas sólo por ser mujeres en 2015? No lo sabemos. Pero sí sabemos que tenemos que decir basta», leyó el actor.
Más de 200 mil personas se concentraron en las inmediaciones del Congreso de la Nación y bajo la consigna #NiUnaMenos pidieron la implementación de políticas integrales entre todos los poderes y jurisdicciones del Estado para para decirle basta a los femicidios y a la violencia de género, una problemática que «atraviesa todas las clases sociales, credos e ideologías».
«En estos años, los femicidios dejaron cerca de 1500 niñas y niños huérfanos y algunos de ellos están obligados a convivir con los asesinos. El problema es de todos y de todas. La solución hay que construirla en conjunto. Necesitamos sumar compromisos para cambiar una cultura que tiende a pensar a la mujer como objeto de consumo y descarte y no como una persona autónoma», continuó.
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El documento elaborado por las organizadoras de la concentración que según la Policía Federal reunió a más 200 mil personas en la ciudad y se replicó en otras 80 de todo el país, hizo hincapié en la dimensión cultural que tiene la violencia contra las mujeres.
«El femicidio es la forma más extrema de esa violencia y atraviesa todas las clases sociales, credos e ideologías: Pero la palabra ‘femicidio’ es, además, una categoría política, es la palabra que denuncia el modo en que la sociedad vuelve natural algo que no lo es: la violencia machista. Y la violencia machista es un tema de Derechos Humanos», afirma la proclama, que asegura que «el femicidio no es un asunto privado, es producto de una violencia social y cultural que los discursos públicos y de los medios vuelven legítima». TELAM.












