Duermen en José Antonio Cabrera 4650/4680, tienen relaciones sexuales a vista de los vecinos, beben alcohol, se drogan y, últimamente, se ubican cómodamente con su propio mobiliario. Han tomado el lugar como casa propia y ya tienen hasta un sofá rosa.
Los habitantes de la zona de Palermo, advirtieron su presencia y la línea de WhatsApp de vecinos y policías que comanda Lucía Carew, estalló en preocupación.
Fue allí cuando un vecino denunció: «Personas instalándose con sofá, sillas. Durmiendo cuatro y a diez metros sobre escalinata de la Iglesia dos más. José Antonio Cabrera 4650/4680.»
Foro de Baires conversó en la zona con vecinos, donde algunos argumentaron: «Son como moscan, van y vienen». Otros dijeron: «llamamos a la policía, los erradican y luego están en acá como si nunca hubieran pisado».
En Palermo, la situación de delincuencia y usurpación está en modo crítico de abandono y alerta.













