La pandemia ha dejado un sinnúmero de calles y veredas ocupadas a través del oportunismo de aquellos comerciantes que la han pasado mal. Basado en ello, hoy se sienten dueños y señores del espacio público. Esto ha puesto en una situación donde los otros vecinos que deben circular, sienten que deben desviar su paso para poder atravesar bien el lugar. Siempre a costa de escuchar el llanto eterno del dueño del bar o restaurante quien, a merced de lo mal que lo pasó, hoy se abusa a troche y moche sintiéndose el «patrón» del barrio.
Podríamos enumerar infinitos comercios que violan la ley del espacio público. Por eso, sin ir más lejos, existe ubicado en Costa Rica 4818, el bar Punch, un café pintoresco donde los vecinos ya lo conocen por su atrevimiento, pues saben que el local se ha tomado la vereda y gran parte de la calle.
En uno de los grupos de WhatsApp, que administra Liliana Bouzo , una vecina expresa: «Hola vecinos! Costa Rica 4818 (oportunamente denunciado por mi) . Está al lado de la parada del 39 , y este local ni siquiera tiene deck. Compró la vereda y la calle con macetas. Todos los días hay camiones y autos en doble fila. El 39 y el 55 hacen verdaderos malabarismos para pasar entre las dos aceras con autos estacionados y ese jardincito que se inventó el local. Peligro para el colectivo, quienes van adentro y quienes los tomamos.
Otro vecino agrega: «Idéntica situación en Costa Rica 4752, calle ocupada por macetas. Café «Al Diablo».
Dando alguna que otra vuelta, no muy lejos, aparece el café Cuervo, en El Salvador y Malabia otro bar donde la comunidad joven se convoca para tomar un café, y hasta se dan el lujo de estirar los pies en unas pequeñas banquetas p para estar mejor. Allí también se amarran bicicletas y uno está como le gusta. Obviamente, para pasar hay que pedir permiso. «Encima, a uno le da toda la sensación que molesta, cuando pasa», dice Carlos enojado.
Por otro lado María dice: «Las reglamentaciones vigentes detallan las especificaciones de los deck, los toldos, las macetas….pero se olvidaron de exigir, el paso obligatorio y seguro de los peatones, las madres con carritos de bebe, las personas con movilidad reducida.»
Eleonora agrega: «No pasan cochecitos ni gente con andador entre tanta silla y mesa. Y ni siquiera estoy hablando de veredas sino de las calles»
Bar ubicado en El Salvador y Malabia
Zulema se molesta: «Los gastronómicos tienen la obligación de cumplir la ley y las reglamentaciones. Nada los exime de recuperarse a costa de los vecinos!».
Mary se adelanta y adhiere: » No nos olvidemos tampoco sobre los recurrentes problemas por ruidos molestos en Honduras y Ravignani, en la cervecería Bro & Hops. Aquí viene la policía ,y al día siguiente vuelve a ocurrir lo mismo con ruidos molestos,, en particular de Jueves a Sábados.»
Rosa también recuerda que se siente molesta cada vez que debe pasar por Cabello y Scalabrini Ortíz porque allí, el café Havanna, también ocupa gran parte de la vereda.
Junior concluye: «Además reitero quejas de otros vecinos por doble fila de autos y camiones todos los dias. Calles El Salvador, Honduras, Gorriti , Malabia y Armenia a esas alturas. No vale sacar fotos porque hasta que llega alguna autoridad los vivillos se van».














