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Los bares castigados por la cuarentena

Los bares castigados por la cuarentena

Por Ana Leguisamo Rameau. Muchos son los comercios que, hoy por hoy, están más castigados que otros en esta cuarentena. En lo que va de la semana, recién abrieron sus puertas las casas de indumentaria y calazado. Otros, como ferreterías, mercerías, librerías y cafés, sobreviven a un sistema de crisis donde las alternativas no dan a basto. Incluso, aquellas Pymes que vendían sus prendas de ropa plana o de vestir, hoy se sobreponen a la venta de barbijos e insumos hospitalarios para poder persistir y existir a la ganancia de un porcentaje mucho menor que hace tiempo atrás..

Por otro lado, ciertas especialidades como las peluquerías o los odontólogos, no corren la misma suerte pues reinventarse, desde su disciplina, lleva un proceso muy extenso y hoy, en una pausa, miran desde lo lejos esperando a poder entrar al rubro del juego para poder manifestarse.

Un hecho que ocasiona que se vean seriamente afectados, e incluso cierren sus persianas, varios emprendimientos de distintos rubros que no pueden afrontar los pagos de los numerosos gastos fijos, como alquiler, impuestos y salarios, son los bares y pizzerías. Más si recordamos y vemos a aquellos negocios que se ubican en el centro de la Ciudad pues, los más barriales, persisten a través del delivery o promociones mejor posicionado por los compradores comunales.

De este modo, están muy afectados los sectores que el Gobierno consideró como no esenciales o como altamente peligrosos por las concentraciones de personas que provocan. En este caso, podemos citar a los teatros, cines, cafés y shoppins.

Según Infobae, un estudio británico cuestiona la efectividad de la cuarentena y el cierre de negocios para frenar la propagación del coronavirus. Así, los científicos compararon las medidas de 30 países europeos y hallaron que la prohibición de las reuniones masivas, junto con el cierre de escuelas y de algunos negocios no esenciales —particularmente los hoteles, restaurantes, gimnasios y clubes— , fueron formas mucho más efectivas para detener la difusión del Covid-19.

Todo es razonable, si se mide la situación de urgencia y propagación de la enfermedad , más si hoy tenemos en cuenta que el pico del Covid-19, dicho por el mismo Ministro de Salud Porteño Fernan Quiróz, está cobrando miles de vidas en la Argentina. El problema se avecina, cuando, por un lado esta enfermad, puede matar con su virus a miles de seres humanos. Por otro, cuando la economía asfixiante puede asesinar de un balazo a la mesa de los argentinos, llevada a la miseria misma de la pobreza más inmensa que puede existir.

Para continuar, IProfesional explica que, en los últimos cuatro años dejaron de operar alrededor de 28.000 comercios y ahora el mismo camino podrían seguir otros 10.000 más por los efectos “devastadores” que las medidas para combatir el Covid-19 está causando en la actividad de la cual participan 90.000 kioscos en todo el país, de los cuales 8.000 están ubicados en la Capital Federal. Ahora, producto del nefasto escenario económico, 54.000 cerraron sus puertas, muchos de manera temporal y otros quizá definitivamente.

De esta manera, muchos en la lista, son los bares, hoteles y afines, que han cerrado sus puertas. Recientemente, el bar notable la Flor de Barracas, no resistió a la aspereza de la crisis. Tampoco el mítico Hotel Castelar, a quien dedicamos una editorial hace poco tiempo atrás.

El panorama es impactante y desesperante. Se visualiza en el barrio y en las comunas aledañas también pero, si uno viaja hacia el centro, podrá experimentar con una suerte de extrañeza y asombro, la multiplicidad de comercios cerrados. Eso llama la atención, como si entráramos a un mundo desconocido. A uno donde jamás antes vimos, pues la actividad económica está tan ausente como nunca se la sufrió.

Para este texto, Foro de Baires registró algunas imágenes que delatan la desidia que experimentan los comercios barriales, sobre todo aquellos en pleno Casco histórico de la Ciudad.

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