El Museo Josè Hernàndez inaugurò dos exposiciones de fin de año. Aquì, el turista, podrà disfrutar de maginería popular y pesebres peruanos, quienes son las artesanías que se exhiben en el Museo hasta fines de diciembre. Fue elel jueves 30 de noviembre a las 18.30 horas, cuando se inaugurò esta exosiciòn en el Museo de Arte Popular José Hernández. La misma està basada en pesebres artesanales y cultura peruana. Este proyecto nace con la ilusión de llevar al alcance de todos la Navidad, compartiendo con nuestros hermanos argentinos parte de nuestra cultura y dando a conocer también nuestras costumbres y a los maestros de la artesanía peruana.
La muestra consta de más de 15 pesebres realizadas en cerámica, piedra y madera tallada, tejidos en algodón, lana y paja. Se eligieron las obras más representativas de cada una de seis regiones del país (Ayacucho, Cuzco, Junín, Arequipa, Lima, Piura, La Libertad), cada una con su impronta y sus características, dando un panorama del enorme caudal de arte que tiene el Perú.

Josè Hernàndez
La exposición Los Santitos de la Quebrada. La muestra es un homenaje a Hermógenes Cayo, mediante el arte popular de la Quebrada de Humahuaca y la Puna Jujeña con las figuras de bulto y misa chico del Imaginero Eduardo Escobar y las acuarelas de Marcela Ruiz Echeverría.
La inauguración fue el viernes 1 de diciembre a las 18.30 horas en una fiesta tradicional del norte argentino, con gastronomía, música y la participación especial de las copleras Indalesia Alvarez Prado (Tilcara) y Josefina Vilte Aragón (Maimará).
La provincia de Jujuy, especialmente la Quebrada de Humahuaca -declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 2003- y la Puna se caracterizan por una profunda religiosidad popular. Don Hermógenes Cayo (1907-1968) demostró esta particularidad de hombres y mujeres jujeñas en sus obras de arte expresadas a través de su imaginería indígena.
La imaginería religiosa es parte de nuestra cultura. Las expresiones culturales surgen por una necesidad, y la necesidad de inspirarse y llegar a lo sublime, a lo religioso, es lo que hace que el hombre cree sus propias imágenes e intérprete lo celestial.













