El monumento que data de diciembre de 1951 es el único en la ciudad que recuerda al General San Martín al final de su vida, con ropas de civil y rodeado de sus nietas. Se encuentra en el cruce de la Av. Mariscal Castilla y la calle Aguado.
Realizada en bronce por el ingeniero y escultor Angel Eusebio Ibarra García, la obra fue colocada sobre un pedestal de granito, donde también hay tres bajorrelieves que evocan hechos de su vida: “cultivando sus dalias“, “en la ribera del Sena“ y “limpiando sus armas“.













