Los peces, cuando mueren por exposición al aire, no solo mueren, sino que experimentan un sufrimiento prolongado e intenso.
Desde Mundo Inhóspito explican que, los investigadores dividieron este sufrimiento en cuatro etapas distintas, desde el pánico inicial al ser sacadas del agua hasta la interrupción final de la actividad cerebral antes de la inconsciencia.
Utilizando señales conductuales, datos de ondas cerebrales y patrones de respuesta a fármacos, el equipo descubrió que la trucha promedio soporta unos diez minutos de dolor intenso, que varía desde angustiante hasta completamente debilitante.
En ciertas condiciones, este sufrimiento puede extenderse más allá de los 20 minutos. Medido por el peso corporal, esto equivale a unos 24 minutos de dolor por kilogramo, o aproximadamente 11 minutos por libra.
Para rastrear cuándo termina la consciencia, los científicos monitorearon las señales cerebrales (como los EEG) y las respuestas reflejas. También analizaron las reacciones al dióxido de carbono, el pH bajo, el agotamiento muscular y el miedo. Se mapeó cada etapa del dolor, desde una leve molestia hasta el colapso funcional completo.













