Que un perro se fatigue más pronto, reduzca la duración de sus paseos o deje de jugar no siempre indica que está envejeciendo.
Expertos señalan que estos cambios pueden ser las primeras manifestaciones de una enfermedad del corazón, un problema que afecta a 1 de cada 10 perros y cuyo riesgo crece notablemente tras los siete años.
Generalmente, esta enfermedad progresa de manera silenciosa, por lo que un diagnóstico temprano puede hacer una gran diferencia.
La enfermedad más común es la Enfermedad Degenerativa de la Válvula Mitral (MMVD), que causa la mayoría de los problemas cardíacos en perros de razas pequeñas y medianas como Poodle, Chihuahua, Dachshund, Cocker Spaniel y Cavalier King Charles Spaniel.
Tos, respiración rápida en reposo, menor capacidad para hacer ejercicio y cansancio durante los paseos son indicadores que no deben considerarse normales.
Desde Colmevet destacan que una evaluación veterinaria adecuada permite comenzar tratamientos que ralentizan la progresión de la enfermedad y mejoran la calidad de vida.
Los veterinarios sugieren hacer chequeos regularmente, sobre todo en mascotas mayores, ya que muchas enfermedades cardíacas se pueden detectar con una simple auscultación antes de que surjan síntomas graves.
Tomar acción a tiempo puede significar disfrutar de más años de felicidad con nuestros amigos de cuatro patas.













