La apertura de sesiones ordinarias del Congreso no solo dejó titulares por el mensaje de Javier Milei, sino también por la reacción de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien compartió una storie denunciando “humillación pública” y la circulación de “fake news” sobre su persona.
Durante su discurso, Javier Milei se refirió a un supuesto ataque político contra su gestión y realizó un gesto hacia Villarruel, interpretado por varios analistas como una alusión a posibles ambiciones políticas internas. Esa referencia indirecta fue el núcleo de la respuesta de la vicepresidenta en redes.
De este modo, Victoria Villarruel sostuvo que existe una “falta de respeto total y absoluta hacia la Vicepresidenta” y señaló que las noticias falsas circulan de manera constante, incluyendo lecturas internas del acto que asociaron su gesto con tensiones dentro del oficialismo.
El episodio pone en evidencia la existencia de tensiones internas en el gobierno, según comentaron distintos analistas políticos, mientras que en redes sociales el momento se volvió viral por los memes y comentarios que acompañaron la escena.
Por otro lado, la Vicepresidenta agregó: «Este gobierno está llevando a la Argentina a lugares peores que el 2001, y Yo no formo parte de las decisiones de Karina Milei, lo que pase con el país es culpa de Javier y el poder que le otorgo a Karina (persona que no fue votada por la gente).
Para cerrar, Victoria Villarruel finalmente rompió el silencio tras el gesto que marcó la apertura de sesiones ordinarias en el Congreso (Ver video) . Lejos de negar versiones o dar una conferencia, la vicepresidenta compartió en su cuenta una storie que hablaba de “humillación pública” y de “fake news” que, según ese mensaje, la denigran “día a día”. El texto republicado no da nombres, pero en contexto tiene un claro destinatario: las acusaciones que Milei formuló implícitamente en su propio discurso y la narrativa política que se generó alrededor de su figura.
En su alocución ante el pleno del Congreso, Milei denunció “un ataque contra su gobierno”, atribuyéndolo no solo a sectores de la oposición, empresarios y medios, sino también introduciendo de forma implícita a su propia vicepresidenta en ese entramado. En ese pasaje, el presidente sostuvo que ese supuesto ataque la “hacía soñar con abrazar el sillón de Rivadavia”, y acompañó la frase con un gesto notable hacia atrás, en dirección a donde estaba sentada Villarruel.













