Vecinos de todas las Comunas se concentraron fuera de la Legislatura y argumentaron contra la Ley de Urbanizaciòn en CABA. Adentro del recinto del Palacio Parlamentario, el Proyecto de Ley se dicutìa y ardìa la sala con protestas, insultos, argumentaciones y contraargumentaciones entre legisladores y Vecinos.Una de las màs «abucheada» fue la Legisladora Victoria Roldàn Mèndez, quien dìas atràs, fue nombrada por los vecinos de Belgrano y Nùñez como no grata en la Comuna 13.
Ariel Pradelli (Arquitecto y Profesor titular de la UBA) El arquitecto hizo un exhaustivo análisis de los puntos del Código de Edificación y planteó sus dudas sobre permisos de micro-obra, sujetos, categorías, obligaciones y propietario, modificaciones de fachadas, incorporación de energías renovables y salubridad, entre otros. Además, dijo que los proyectos del Ejecutivo para los nuevos códigos generarán mayores inequidades y grandes procesos de gentrificación. Habló de la cantidad de ventas recientes- y en proceso-, de tierras estatales, dónde está ubicada la mayoría, y explicó que los grandes desarrolladores pondrán más dinero en zona Norte, la más vendida hasta ahora. Expresó que cree que no se centran en el medioambiente, en el respeto por la identidad de género, en las personas, y dijo que no proponen mixturas reales, que harán una Ciudad con zonas más densas y se busca hacer una Buenos Aires heterogénea, cuando nunca lo fue y pocos quieren que lo sea.
Los que no leemos habitualmente el Código, sabemos que es muy difícil la lectura mañosa de los dos códigos actuales (Planeamiento y Edificación). Por otra parte, cuando alguien quiere que no se vea el fondo de la tinaja, revuelve aún más el agua para que sea menos posible que las mayorías puedan ver claramente el fondo de las cosas. Estas lecturas mañosas no son casualidad, sino que tienen una intención clara que es depender de decisiones arbitrarias. Muchas veces, de los funcionarios de turno. Y estos dos códigos futuros, hacen gala de ello hasta el extremo.
Porque, casualmente, cuando uno quiere hacer trampa, ¿qué es lo que hace? Hace las reglas inentendibles para el común de las personas – y de eso, los porteños sabemos bastante-.La primera pregunta que nos tendríamos que realizar es ¿por qué todos hablamos del Código Urbano y muy poco del código de Edificación? La respuesta, podría ser en primera instancia: Es donde se juega el valor del suelo, donde está la discusión económica financiera de gran parte de la Ciudad y la pelea de todos los ciudadanos a través de «¿Qué Ciudad Queremos?». EL ESCENARIO DE BATALLA DE LOS DISTINTOS SECTORES SOCIALES. Algunos peleando por un lugar donde vivir, y otros para poder seguir teniendo buenos negocios. Todo razonable, según con el cristal que se los mire. Pero también en ese escenario están los otros: los desplazados los que viven bajo los puentes, los que nadie quiere, a los que todos ignoran, los que los Códigos no tienen en cuenta, por los que nosotros tendríamos que preocuparnos para armar leyes que los incluyan como ciudadanos (que lo son).
La Ciudad es actualmente, y fue en el pasado, un escenario de batalla con varios ejércitos, incluso el ejército de los mercenarios que manejan un poder oculto cambiando normas para modificar el valor del suelo, desguazar las tierras públicas y generar más inequidades y exclusión. Hoy la palabra de moda es GENTRIFICACIÓN.
Por otro lado, el Diputado porteño, Juan Francisco Nosiglia de Evolución, justificó el voto negativo en nombre de su bloque en la sesión de hoy de la Legislatura de la Ciudad que trató en 2da lectura la reforma de los códigos urbanísticos y de edificación al señalar que «debería representar consensos profundos en lugar de una mayoría circunstancial y forzada».

Roy Rigotti
«Para Evolución, el Código Urbanístico debería ser un denominador común entre las fuerzas de esta Legislatura y representar consensos profundos porque se trata del futuro de la Ciudad, no puede ser el producto de una mayoría circunstancial y forzada», dijo el legislador radical.
«Cuando fracasan las políticas para armonizar la tensión entre el progreso y la conservación del patrimonio y las identidades barriales hay que privilegiar el interés de los vecinos por encima de todo. Y nosotros no vemos que sea la lógica que se haya privilegiado en este debate», añadió el Diputado.
«Este código si bien tuvo discusiones públicas en los barrios y con los consejos profesionales, terminó siendo más un monólogo que un diálogo constructivo. No hubo una respuesta clara, profunda y argumentada a las cientos de observaciones», explicó el dirigente.
«Es un Código que configura el desarrollo futuro sin avanzar en la integración con el área metropolitana, en la relación con el ría y muy poco ambicioso respecto del espacio verde y público, y los temas ambientales, es una oportunidad perdida», dijo el legislador.
«Si hay algo que caracteriza a Buenos Aires es su riqueza y heterogeneidad y este Código Urbanístico antepone un argumento totalmente estético (la uniformidad) y subjetivo a las cuestiones sociales, económicas y ambientales. Es arbitrario», finalizó Nosiglia.












