Todo parece poco, cuando se trata de homenajear a los grandes hèroes que combatieron en la Guerra de Malvinas. Aquellos jóvenes que, sin saber nada sobre guerras o batallas, salieron a combatir mientras el Gobierno sabìa, de antemano, que èsta serìa una victoria perdida.
Soldados sin experiencia, militares con armas viejas y un torrente de armamentos y buques con la màs alta tecnologìa, venidos del viejo mundo, se chocaron en esta regiòn sureña de la Argentina.
Aquì, desde este lado del mundo, le pusieron el pecho a las balas y murieron en el intento y a travès del grito inmenso de «Viva la Patria». Del otro
lado y , aunque a sabiendas que ganarìan, fueron sorprendidos por guerreros con vocaciòn, casi desnudos ante el frìo y la helada de la nada misma. Màs allà y en el norte, quedaron boquiabiertos y en puro reconocimiento al valor de estos guerreros soldados y militares argentinos.
Por todo èsto, el barrio de Palermo los recuerda y les brinda homenaje a travès de un muro celeste y blanco ubicado en el centro de la Plaza de los Inmigrantes Armenios, situada en Costa Rica, Nicaragua, Armenia y Malabia.
Bienvenido sea este agradecimientos a nuestros Hèroes de Malvinas.
Son imàgenes de la Ciudad












