Se realizó un nuevo encuentro y abrazo solidario en Plaza Inmigrantes de Armenia este Sábado 27 de Junio. Fue una cita de vecinos contra el estacionamiento que Jorge Macri, Jefe de Gobierno porteño, quiere construir debajo de la plaza «Inmigrantes de Armenia».
Ultimamente, ya es un clásico que los palermitanos se convoquen en dicho lugar contra esta decisión y este tipo de negociados que el Gobierno de la Ciudad intenta abrir, como si fuera una provocación automática a quienes defienden los espacios verdes de la Ciudad.
Mano dura es la posición que erije Jorge Macri, sólo para congraciarse con el gobierno nacional y, en esa expresión, olvida y subestima a quienes lo eligieronn. Muchos más, a saber, que el PRO se congració con LLA para votar la derogación de la famosa Ley Hojarasca, la cual respalda y protege, beneficios a los espacios verdes de la Ciudad.
Asimismo, el Jefe de Gobierno porteño, primero apostó a una posición más democrática y, cuando se percató que esa tibieza en él no era propia, se pasó al otro lado y probó con estilo inflexible. Actitud rigurosa que, en un público votante como CABA, tal vez hubiera redituado, aunque las cosas ya están contando otra historia pues , el Gobierno de Javier Milei, está desgastando a la clase media. Ni qué hablar de los que ya se han caído del sistema. Y en ese juego de desgaste también están los vecinos, y también están los parques y plazas de Buenos Aires, porque la ecología y el cambio climático no es un invento de zurdos, es una realidad que cala tragedia en el mundo y en nuestros días. «No se puede borrar con el codo lo que se escribe con la mano» porque sin verde, sin oxígeno y sin agua, el mundo muere poco a poco. Es una realidad, mal que les pese a muchos, que trasciende el banderismo político de la actualidad donde la gente está anoticiada. Donde no se puede infrvalorar a nadie, y donde se sospecha de todo, hasta de la misma intencionalidad de los incendios en los parques nacionales. Todo eso forma parte de una sociedad que no se puede subestimar porque, esa misma gente, es la que toma en cuenta y pone el voto en las elecciones.
Es importante resaltar que, en esa puja cotidiana de la grieta política, están los que luchan por un espacio mejor para pocos y un espacio peor para muchos.Por ejemplo, los vecinos del barrio de Palermo quienes solo se apostan cada semana para defender su pequeño espacio verde.












