Por Jorge Truscelli. Enfrentarse al final de una historia que nos apasiona nunca es fácil. Ni siquiera resulta fácil cuando hablamos de historias de ficción donde sus personajes nos han llegado al corazón. Por lo tanto más difícil es cuando debemos aceptar que la vida es cíclica, y que cada etapa tiene su momento. Además, que cuando algo llega a su fin, no nos queda otra alternativa que aceptar el punto que no tiene continuación y, es allí, cuando nos abrirnos a las nuevas oportunidades.
Todo comienza y acaba, incluso la vida. Todo ser vivo nace y muere. Y durante su vida se enfrenta a numerosas etapas de crecimiento y evolución. Como seres humanos, desde el momento en que somos concebidos y nuestra madre se queda embarazada, comenzamos a crecer.
Para poder nacer, unos nueve meses más tarde, el embarazo llegará a su fin entonces abriremos los ojos al mundo como bebés y seguiremos creciendo y evolucionando para llegar a ser niños, de niños a adolescentes, por fin adultos y finalmente nos encontrará la vejez. Por eso, cada inicio de una nueva etapa va ligada al fin de la anterior.

Un final es sólo otro principio. Nada más… y al mismo tiempo, todo eso.que no es poca cosa. Así ésto que leí y tome lo básico, puede tomarse en cientos de sentidos y aplicar a lo que cada uno crea o no pero , muchas veces a mi ver , el principio del fin , es cuestión de dar tiempo a que lo que no podemos evitar se acomode.
Por eso, en mi caso lo llevo a lo positivo ,lo mejor , el crecimiento, la buena fe , el bien común etc , no una competencia de sos vos o yo , somos nosotros o ellos , son los demás etc , somos todos esto aplica a cualquier actividad familia amigos religión política deporte sociedad mundial seres humanos etc )












