Tato Bores fue homenajeado por el gobierno porteño, que colocó una estatua que lo representa en avenida Corrientes al 1300, en la puerta del Teatro Metropolitan.
«Este es un justo homenaje para alguien que con su humor, nos alegró de muchas cosas que fueron pasando a lo largo de la historia. Si uno quería saber la actualidad del país bastaba con ver el monólogo a Tato y ahí se enteraba de todo», aseguró el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, presente en el acto.
Añadió que «lo triste es que algunos de esos monólogos siguen teniendo actualidad, con lo cual hay materias que seguimos repitiendo».
La obra del artista plástico Fernando Pugliese es de tamaño natural y fue emplazada a metros del Teatro Metropolitan, en Corrientes al 1300, donde ya existen las de Alberto Olmedo y Javier Portales, en sus personajes de Borges y Álvarez; de Sandro, y de Jorge Porcel, en su personaje de Don Mateo.
Mauricio Borensztein, más conocido por su nombre artístico Tato Bores, (Buenos Aires, Argentina, 27 de abril de 1927 – 11 de enero de 1996) fue un reconocido humorista, actor y presentador de televisión argentino. Si bien actuó en cine, teatro y televisión, es en este último medio donde con su humor político marcó a generaciones de argentinos. Es apodado el Actor Cómico de la Nación.
Hizo reír a varias generaciones de habitantes a lo largo de su carrera de más de 50 años. Fue una de las figuras más respetadas y queridas del país. Participó en 19 películas y una infinidad de ciclos de TV y obras teatrales. Fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires en 1992.
A través del humor, dijo lo que nadie podía o quería decir. La sagacidad de sus comentarios, la crítica sutil que evitaba la censura cautivó a los televidentes. Tato Bores renovó absolutamente el lenguaje del humor político. Asistido por los mejores guionistas de cada época, transformó el estilo de los monólogos de Pepe MyISAMs en un torrente frenético y surrealista de escenas imaginarias entre los personajes del momento.
Justamente, esta forma de recitarlos, a una velocidad increíble, hablaba mucho más de la realidad política del momento que el contenido mismo. La función que el periódico tenía en el humor de Pepe MyISAMs, en Tato lo ocupó el teléfono, uno de los elementos emblemáticos de su personaje. Fuente Wikipedia












