La Liga del Consorcista de la Propiedad Horizontal se creó principalmente para luchar contra la corrupción en los Consorcios, y eso vieene haciendo desde hace 30 años.
Por Dra. Victoria Loisi (®Liga del Consorcista) En forma de proyectos y propuestas concretas presentadas a las autoridades, información difundida a través de nuestra página web, redes sociales y medios de comunicación, nuestro libro Todo Sobre Consorcios y en la forma de cursos de formación, de actualización y clases magistrales.
Y siempre haciendo hincapié en la transparencia que debe primar en la relación entre el servicio provisto por la administración y los propietarios, quienes esperan que la gestión les provea de una mejor calidad de vida en ese edificio compartido que sustentan económicamente con su esfuerzo, mes a mes, entre todos.
Pero lamentablemente la corrupción aparece de muchas maneras en los Consorcios.
En algunos casos a través de los consejos de propietarios; quienes pretenden manejar al administrador a su antojo y decidir sobre las reparaciones que se pueden hacer o no en los edificios, olvidando que es la asamblea -y no ellos- la máxima autoridad del Consorcio.
En algunos otros es la administración. No todas las administraciones por supuesto, ya que hay muchos administradores transparentes que trabajan dignamente y que actúan siempre y en todo momento teniendo en miras la mejora de las comunidades de familias cuyo patrimonio administran. La necesidad de una gestión transparente en los Consorcios ha sido una bandera que sostenemos desde siempre.
Hay algunas administraciones que cobran sobreprecios por las reparaciones en el edificio a espaldas de sus administrados, lo cual no sólo puede constituir un delito contra el patrimonio de éstos, sino que manchan el buen nombre de toda la actividad en general. Una actividad que une a las partes por un vínculo esencial de confianza.
Como abogada he recibido planteos de falta de transparencia en el manejo de fondos de todo tipo y en general se evidencian en las contrataciones con terceros.
Es por eso que, sabiendo que existen buenas y malas administraciones (como en cualquier otra profesión o actividad), me veo en la obligación de advertirles a los propietarios que, la mejor forma de prevenir sobreprecios es involucrándose. Cómo? Concurriendo a las asambleas, buscando presupuestos, controlando cómo se gestiona el Consorcio, en qué se gasta y por qué. El mal administrador reniega de esto, pero el buen administrador lo celebra, ya que le agilizan su trabajo, pierde menos tiempo y se mejora la relación con todos los propietarios.
Ahora bien, creo que es importante resaltar, que cuando digo que algunos consejos de propietarios pretenden ser los titiriteros de su administrador no me refiero a todos. Y cuando digo que muchas administraciones cobran sobreprecios, no me refiero a todas, ni siquiera a una mayoría.
Pero existen. Así como también existen los malos propietarios con mucho tiempo libre, que se dedican deportivamente a entorpecer la gestión del administrador, generando gastos al Consorcio y dolores de cabeza a la administración. Que pretenden que el administrador esté permanentemente a su disposición, pero pagando honorarios paupérrimos.
Negar u ofenderse ante la existencia de ciertas actitudes que ocurren en la realidad, a manos de algunas personas, no ayuda a solucionar los inconvenientes que todavía tiene la propiedad horizontal, ya que el primer paso para resolver cualquier problema es reconocerlo.
Muchas cosas cambiaron desde que la Liga del Consorcista nació.
Como la existencia de Registros Públicos de Administradores, que permiten que el propietario individual tenga una alternativa a la incierta y costosa vía judicial. O el (cuasi) mandato tácito respecto de los ausentes en las asambleas, que permite que se puedan tomar decisiones que antes parecían imposibles por falta de mayorías (art. 2060 del CCC).
Pero resta mucho por hacer, y en parte la tarea es de los propietarios: concurrir a las asambleas, colaborar con la búsqueda de presupuestos, pagar honorarios dignos a las administraciones, generar una buena convivencia entre vecinos y entender que sus derechos terminan siempre donde comienzan los del otro.
Es nuestro deseo para el año que termina, que finalice con paz, y para el que comienza que lo haga con salud para todos.
Feliz año 2026.













