Así se desprende del reciente informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (Ocla) que sumó otro dato ilustrativo del deterioro del poder adquisitivo al advertir que «han crecido fuertemente productos que, por precio, sustituyen el consumo de lácteos, como rayados, bebidas con lácteos, margarinas y otros».
Al analizar la serie histórica que publica el informe del Ocla, LPO explica que, Javier Milei acumula los tres primeros cuatrimestres más bajos desde 2015 a la actualidad en términos de ventas de litros de leches fluidas en el mercado interno.
En lo relativo a la totalidad de los productos lácteos, las ventas presentaron en abril de 2026 un volumen 4,7% inferior a marzo (-1,5% en el promedio diario) y en litros de leche equivalente cayeron 5,8% (-2,6% en el promedio diario).
- Pérdida de poder adquisitivo: La fuerte recesión y el deterioro de los ingresos reales provocan que el consumo masivo se reduzca, limitando el acceso a productos básicos de la canasta familiar.
- Sustitución por segundas marcas o derivados: Ante la imposibilidad de costear la leche fluida tradicional, los consumidores optan por alternativas más económicas como bebidas con lácteos, margarinas, o quesos (el único rubro que ha mostrado leves subas interanuales). [1, 2]
- Impacto en la industria: La retracción de las ventas agravó la cadena de pagos, llevando a la quiebra o cese de operaciones de empresas históricas del sector como La Suipachense y plantas procesadoras de SanCor, además de dejar a firmas como Lácteos Verónica en profunda crisis.













