
La crisis trae tristeza en las calles de Buenos Aires. La desilusión y el hambre golpea los bolsillos de la gente y allí nacen las ranchadas en alguna media cuadra o esquina. Las llaman así, y están armadas con cartones, lonas o contenedores de basura. Hay personas solas y familias que en general que llegan desde la provincia y, ante la falta de posibilidades laborales, se instalan en los barrios.
Muchos viven del cartoneo, en condiciones muy difíciles. Se multiplican en veredas, plazas y bajo autopistas.
No hay números que hablen con certeza de cuántos son y cómo viven.
En este caso, les acercamos la triste postal de una ranchada en la cuadra previa la Rural de Palermo.
Uno de los íconos, que se estableció hace años atrás (a través de una ranchada) fue «Pechito», quien vivió con sus tres perros justo al lado del Banco francés en la calle Scalabrini Ortíz , a metros de la Avenida Santa fe.













