Por Jorge Truscelli. Cuando un mediocre obtiene un gramo de poder, cree que tiene una tonelada de autoridad.
La diferencia entre poder y autoridad reside en que el poder es una capacidad y la autoridad es una habilidad. En este sentido, el poder puede adquirirse, mientras que la autoridad depende de la habilidad de una persona para influir sobre otros.
Si bien todo parece lo mismo, es muy diferente aunque se confunda y depende el grado de cómo se utiliza para bien o para mal. Esto marcará no sólo la conducta de quien lo ejerce, sino la recepción de quienes la reciben. Por eso, de ahí el éxito, fracaso, frustración o, mal toma de decisión, que conllevan a tener una mejor o peor calidad de vida. Siempre visto, desde lo individual o colectivo, pero tomando en cuenta quien o quienes lo aplican. También dónde lo realizan o ejercen´, ya sea en cualquier lugar, situación, espacio y tiempo. Son circunstancias de la vida.













