Están quienes prefieren regalar una cena especial, una caja de bombones o un ramo de flores; pero también, aquellos que buscan un plan alternativo para festejar el Día de San Valentín.
Por su historia de amor, muchas parejas porteñas se identifican con algunos de los rincones de la Ciudad: jardines, pérgolas, glorietas, bancos de plaza, fuentes de agua y puentes.
Se acerca el Día de los Enamorados, una fecha que suma cada vez más adeptos y hay muchos lugares románticos para celebrarlo.
El Puente Griego en El Rosedal
Ubicado dentro del Parque 3 de Febrero en el barrio de Palermo, El Rosedal es un marco natural inmejorable para un picnic en pareja. Cuenta con una colección de más de 18.000 rosas y un lago sobre el que cruza el Puente Griego, también llamado “puente de los enamorados”. En este lugar muchas parejas realizan un ritual simple para proteger su amor, que consiste en cruzar el puente hasta la mitad tomados de la mano, y sellar el recorrido con un beso.
En el Rosedal también se puede visitar el Patio Andaluz y el Jardín de los Poetas, donde se levantan los bustos de Jorge Luis Borges, Dante Alighieri, Federico García Lorca y Alfonsina Storni, entre otros. El patio andaluz fue una donación que el Ayuntamiento de Sevilla le hizo a Buenos Aires en 1929. En el centro se encuentra una fuente de agua que está cubierta por una pérgola, otro sitio ideal para visitar en pareja.
La superficie de este importante espacio verde comprende 4 hectáreas. Es de acceso libre y gratuito, y fue declarado Patrimonio de Interés Cultural en el 2011. El Rosedal fue una manera de darle continuidad a la serie de espacios verdes diseñados por el paisajista Carlos Thays, entre los cuales se encuentran el Jardín Botánico, el Parque Avellaneda y el Parque Lezama.
El sendero de los Reyes del Jardín Botánico
Para una caminata romántica por un museo natural, solo hay que acercarse al Jardín Botánico “Carlos Thays”. Entre los principales atractivos que reúne este jardín está la colección de ejemplares arbóreos históricos y monumentales, todos ellos organizados en el Sendero de los Reyes.
El circuito está señalizado y cuenta con carteleras con información básica sobre las familias de árboles. Los letreros cuentan, además, con códigos QR que se escanean con el celular y te permiten acceder a un compilado de imágenes y textos sobre las distintas especies vegetales. El Ministerio de Ambiente y Espacio Público fue el área que reunió esta información en su web para ofrecer una interpretación ambiental y patrimonial más rica a los apasionados por la botánica. «Qué mejor plan que dar un paseo por este bosque urbano, ver ejemplares y especies vegetales únicas, y festejar el día de los enamorados de una manera distinta», expresó Eduardo Macchiavelli, Ministro de Ambiente y Espacio Público.
Hay árboles de gran porte como el pino de Amboina, y otros antiguos como el gingko biloa. También pinos de las Canarias, cipreses de Moctezuma, cedros del Himalaya y robles europeos, múltiples especies arbóreas de distintas partes del mundo concentradas en este jardín.
El Jardín Botánico cuenta, además, con cuatro senderos autoguiados: Obras de arte, Flora nativa, Árboles de mi Ciudad, Espiritualidad y Reyes del Jardín.












