Tras años de distanciamiento, Cristina Fernández de Kirchner recibió en su domicilio de San José 1111 —donde cumple arresto domiciliario— al diputado Miguel Ángel Pichetto. El encuentro, que duró una hora y media, se dio sin foto y en un contexto de reconfiguración del PJ de cara a 2027.
El diálogo entre ambos dirigentes, según lo informado por Crónica, venía abierto desde hace tiempo, pero la reunión marcó un gesto político fuerte en medio del debate por la unidad del peronismo y el armado de una nueva alternativa electoral frente a La Libertad Avanza.
Con varios nombres en danza —Axel Kicillof, Sergio Massa y otros referentes— el movimiento justicialista analiza escenarios mientras Javier Milei mantiene altos niveles de imagen positiva.
Tras el encuentro, Pichetto llamó al PJ a “perdonarse” y dejar atrás los errores del pasado para construir una propuesta amplia. “Cualquier gobierno peronista es mucho mejor que este gobierno”, afirmó, y planteó la necesidad de un frente “sin exclusiones”, al estilo del armado que llevó a Lula da Silva nuevamente al poder en Brasil.
El diputado también cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada por el oficialismo y aseguró que “en dos años de Milei se perdieron 200 mil puestos de trabajo”, en un mensaje dirigido a reordenar al peronismo con eje en el empleo y el salario.
Por otro lado, Moreno incluso deslizó públicamente que “soñaría” con una convergencia entre Cristina y Villarruel, una hipótesis que hasta hace poco parecía impensada dentro del mapa político argentino.













