Convengamos que las dificultades económicas nos conducen a problemas de salud, dado que cuando no encontramos una solución, altera nuestro organismo. No obstante se encuentran las personas que padecen una enfermedad la cual se manifiesta compleja. Requiriendo de otro ser para lograr sin seguridad alguna de una mejoría.
Esto implica que se requiere de un trasplante, no siendo tema sencillo debido a la compatibilidad que se requiere para que el mismo resulte un éxito. Búsqueda en la que algunos casos son relativamente breve, sumándole un resultado positivo.
Como en otros el camino a recorrer es más extenso en cuanto a ubicar el donante y su compatibilidad con el mismo. No siempre obteniéndolo a través de un familiar por lo tanto el paciente al recibir la noticia se desalienta.
Resultan interminables las personas que integran la lista de espera. Últimamente se sabe que se puede lograr entre dos pacientes que cuentes ambos con familiares dispuestos a colaborar con la vida de ellos. Sabiendo el grupo, los estudios a que deberán someterse.
Intentando el mismo en forma cruzada, es decir cada donante entregará su órgano al otro paciente, el que no es su familiar, contando con la afinidad necesaria.Dándoles la posibilidad de que continúen transitando su camino con una mejor calidad de vida.
Esto nos lleva a pensar que los conflictos financieros, los que sin duda alguna no resultan tarea simple de afrontar, le dan prioridad a hechos de tamaña envergadura como es un trasplante.
Mercedes Giangrande












