Por Ana Leguísamo Rameau. Nos cuesta decir, para aquellos que amamos a los animales, que estos seres, son nuestras mascotas, como si formaran parte en nuestro círculo de un juguete más. No son compañía de colección y muchos menos para exhibirlos ante la sociedad. Es así porque, nuestros animales son nuestros hijos o nuestros hermanos menores. Así lo expresó San Francisco de Asís, al referirse a su fiel compañía.
Ningún animal debería vivir en la calle, tampoco un niño porque ellos son vida. Llegaron al mundo para ser respetados, no para ser obligados a ser la sombra del humano.
Sin embargo, es muy doloroso percatarnos que los animales son objeto de experimentos, de tráfico o del comercio de aquellos que lucran y los venden. Por ello, no hay que comprar, hay que adoptar y enseñar a los niños que el amor hacia estos seres es lo más puro que existe porque la unión de estos seres con los chicos salva vidas. Hay terapias de animales con niños. Hay perros que trabajan en la división de la policía y realizan tareas a la par con los integrantes de las Fuerzas Militares. Existen caballos que acompañan a niños con discapacidades diferentes. Los hay gatos que colaboran en la tarea de ayudar a personas
enfermas y hay conejos, gallinas, tortugas y otros seres afines de granja que ayudan, en la vida cotidiana, salir adelante a gente con distintos trastornos irreversibles que, con el tiempo, muchos de estos adorables seres logran revertir esa situación hasta lograr la mejoría de las personas.
Por ello, hoy, en el día internacional de los animales, abracemos a nuestros hermanos menores, pero que no sea un día más para que pase al olvido. Cuidemos y respetemos a nuestros hijos animales por siempre y entendamos que somos todos vida y que en este camino de nuestro destino debemos estar juntos,
ser respetados y respetar al otro como un todo.
Es importante destacar que, si adoptás un amigo de estas características, debe llevar una vida digna como la de cualquier ser humano. Él/ ella merece un techo, amor , comida y cariño.
Por eso, en esta fecha tan especial (para los que amamos a los animales), recuerden ellos también poseen derechos.
Cabe destacar que, el día del animal se instituyó en 1908 por inspiración de Clemente Onelli, entonces director del Jardín Zoológico, y de Albarracín, Presidente de la Asociación Protectora de Animales. Ese año se hizo el acto oficial en el
Jardín Zoológico, el 2 de abril.
Más tarde, el 29 de abril de 1926, fallece el doctor Ignacio Lucas Albarracín, que promocionó la sanción de la Ley Nº 2786, de Protección de Animales (promulgada el 25 de Junio de 1891), que establece la obligatoriedad de brindar protección a los animales, de manera de impedir su maltrato y su caza. Considerando que todo animal posee derechos y que el desconocimiento y desprecio de dichos derechos han conducido y siguen conduciendo al hombre a cometer crímenes contra la naturaleza y los animales, se proclama lo siguiente:
Artículo No. 1
Todos los animales nacen iguales ante la vida y tienen los mismos derechos a la existencia.
Artículo No. 2
a) Todo animal tiene derecho al respeto.
b) El hombre, como especie animal, no puede atribuirse el derecho de exterminar a los otros animales o de explotarlos, violando ese derecho. Tiene la obligación de poner sus conocimientos al servicio de los animales.
c) Todos los animales tienen derecho a la atención, a los cuidados y a la protección del hombre.
Artículo No. 3
a) Ningún animal será sometido a malos tratos ni a actos crueles.
b) Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia.
Artículo No. 4
a) Todo animal perteneciente a una especie salvaje tiene derecho a vivir libre en su propio ambiente natural, terrestre, aéreo o acuático y a reproducirse.
b) Toda privación de libertad, incluso aquella que tenga fines educativos, es contraria a este derecho.
Artículo No. 5
a) Todo animal perteneciente a una especie que viva tradicionalmente en el entorno del hombre tiene derecho a vivir y crecer al ritmo y en las condiciones de vida y de libertad que sean propias de su especie.
b) Toda modificación de dicho ritmo o dichas condiciones que fuera impuesta por el hombre con fines mercantiles es contraria a dicho derecho.
Artículo No. 6
a) Todo animal que el hombre haya escogido como compañero tiene derecho a que la duración de su vida sea conforme a su longevidad natural.
b) El abandono de un animal es un acto cruel y degradante.
Artículo No. 7
Todo animal de trabajo tiene derecho a una limitación razonable del tiempo e intensidad del trabajo, a una alimentación reparadora y al reposo.
Artículo No. 8
a) La experimentación animal que implique un sufrimiento físico o psicológico es incompatible con los derechos del animal, tanto si se trata de experimentos médicos, científicos, comerciales, como de otra forma de experimentación.
b) Las técnicas alternativas deben ser utilizadas y desarrolladas.
Artículo No. 9
Cuando un animal es criado para la alimentación debe ser nutrido, instalado y transportado, así como sacrificado, sin que ello resulte para él motivo de ansiedad o dolor.
Artículo No. 10
a) Ningún animal debe ser explotado para esparcimiento del hombre.
b) Las exhibiciones de animales y los espectáculos que se sirvan de animales son incompatibles con la dignidad del animal.
Artículo No. 11
Todo acto que implique la muerte de un animal sin necesidad es un biocidio, es decir, un crimen contra la vida.
Artículo No. 12
a) Todo acto que implique la muerte de un gran número de animales salvajes es un genocidio, es decir, un crimen contra la especie.
b) La contaminación y la destrucción del ambiente natural conducen al genocidio.
Artículo No. 13
a) Un animal muerto debe ser tratado con respeto.
b) Las escenas de violencia, en las cuales los animales son víctimas, deben ser prohibidas en el cine y en la televisión, salvo si ellas tienen como fin dar muestra de los atentados contra los derechos del animal.
Artículo No. 14
a) Los organismos de protección y salvaguarda de los animales deben ser representados a nivel gubernamental.
b) Los derechos del animal deben ser defendidos por la ley, como lo son los derechos del hombre.
Esta declaración fue adoptada por La Liga Internacional de los Derechos del Animal en 1977, que la proclamó al año siguiente. Posteriormente, fue aprobada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) y por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Recuerden siempre las frases del colectivo popular: «Me gustan los gatos pero no me agradan los perros, o viceversa». Expresarían ustedes: «¿Me gustan los niños argentinos pero desprecio a los españoles?». No caigan en la discriminación de amar a éste o aquel. Los animales son todos adorables.
No se conoce verdaderamente a ese compañero sino se ha vivido con él en algún momento de la vida. Todos son entrañables, dulces y buenos. No hay perro o gatos mejores que otros. Todos son hermosos y buenos.
Para todos los animalitos del mundo, para los que están con nosotros materialmente y para los que se han ido y han dejado un lugar inolvidable en nuestras historias: «Feliz día, compañeros, hermanos, hijos y amigos de la vida. Feliz día para todos».













