Los datos son contundentes: según el informe de IDECBA, la desocupación en la Ciudad pasó del 6,3% al 7,3% y ahora al 7,9%. En apenas seis meses, 30.000 porteños y porteñas se quedaron sin trabajo.
Las principales afectadas son las mujeres. La desocupación femenina alcanza el 8%, casi el 28% de las trabajadoras asalariadas no tienen aportes y, además, cargan con la mayor parte de las tareas domésticas y de cuidados no remuneradas.
Detrás de los festejos oficiales hay una realidad brutal: más desempleo, más precarización y más pobreza para la clase trabajadora. La “motosierra” no fue contra la casta, fue contra quienes viven de su trabajo.













