La Ciudad anunció que retirará de la vía pública unos 7.828 objetos relevados de oficio que han quedado sin uso concreto a través de los años en los distintos barrios. Se trata de estructuras salientes en la vía pública como por ejemplo elementos de cartelería, postes o garitas de seguridad que, al dejar de ser utilizados para los fines para las que fueron creados, se han convertido en reservorios de basura o estructuras que impiden la circulación peatonal.
«La diferencia entre la eficiencia y la desidia es la voluntad de los gobiernos por enfrentarla. En la Ciudad nos importa el bienestar de los ciudadanos; nos interesa que la gente circule por una calle limpia e iluminada, que el frente de una casa no esté vandalizado, que una vereda esté transitable, que un barrio tenga plazas y parques. Por eso trabajamos con un plan específico y acciones concretas para cuidar cada cuadra, como en esta iniciativa, que le va a mejorar la vida a miles de ciudadanos», destacó Felipe Miguel, jefe de Gabinete de la Ciudad.
El procedimiento para el retiro de estos objetos cumple una serie de pasos: una vez notificada la presencia de uno de estos elementos, personal especializado se encarga de su recogida. “Trabajamos junto a las 15 comunas y el Ministerio de Espacio Público en este programa que nos permite dar soluciones efectivas a los problemas que se les presentan a los vecinos en la vía pública, identificamos de oficio más de 7.500 objetos en desuso, una vez retirados, ponemos en valor aquellos espacios que hayan sido vandalizados: los pintamos y reparamos como parte de una política integral de mantenimiento del espacio público que nos permite proveer una mejora continua para nuestros barrios”, explicó Julia Domeniconi, secretaria de Atención Ciudadana y Gestión Comunal.
Este servicio que ofrece la Ciudad para los vecinos a través del área de Resoluciones Urbanas permite tramitar tres tipos de solicitudes: el pintado de frentes vandalizados, el hidrolavado y limpieza de muros en los que se registren pintadas u otro tipo de daños o deterioro (en los casos de estructuras de mármol, piedra o ladrillo), y el retiro de objetos en desuso. Dentro de este último apartado está incluido el retiro de mobiliario urbano obsoleto, abandonado o que implique un obstáculo para el normal desarrollo de las actividades que realizan a diario los vecinos y vecinas de la ciudad, y que supone un riesgo a la circulación.
La Ciudad anunció que retirará de la vía pública unos 7.828 objetos relevados de oficio que han quedado sin uso concreto a través de los años en los distintos barrios. Se trata de estructuras salientes en la vía pública como por ejemplo elementos de cartelería, postes o garitas de seguridad que, al dejar de ser utilizados para los fines para las que fueron creados, se han convertido en reservorios de basura o estructuras que impiden la circulación peatonal.
«La diferencia entre la eficiencia y la desidia es la voluntad de los gobiernos por enfrentarla. En la Ciudad nos importa el bienestar de los ciudadanos; nos interesa que la gente circule por una calle limpia e iluminada, que el frente de una casa no esté vandalizado, que una vereda esté transitable, que un barrio tenga plazas y parques. Por eso trabajamos con un plan específico y acciones concretas para cuidar cada cuadra, como en esta iniciativa, que le va a mejorar la vida a miles de ciudadanos», destacó Felipe Miguel, jefe de Gabinete de la Ciudad.
El procedimiento para el retiro de estos objetos cumple una serie de pasos: una vez notificada la presencia de uno de estos elementos, personal especializado se encarga de su recogida. “Trabajamos junto a las 15 comunas y el Ministerio de Espacio Público en este programa que nos permite dar soluciones efectivas a los problemas que se les presentan a los vecinos en la vía pública, identificamos de oficio más de 7.500 objetos en desuso, una vez retirados, ponemos en valor aquellos espacios que hayan sido vandalizados: los pintamos y reparamos como parte de una política integral de mantenimiento del espacio público que nos permite proveer una mejora continua para nuestros barrios”, explicó Julia Domeniconi, secretaria de Atención Ciudadana y Gestión Comunal.
Este servicio que ofrece la Ciudad para los vecinos a través del área de Resoluciones Urbanas permite tramitar tres tipos de solicitudes: el pintado de frentes vandalizados, el hidrolavado y limpieza de muros en los que se registren pintadas u otro tipo de daños o deterioro (en los casos de estructuras de mármol, piedra o ladrillo), y el retiro de objetos en desuso. Dentro de este último apartado está incluido el retiro de mobiliario urbano obsoleto, abandonado o que implique un obstáculo para el normal desarrollo de las actividades que realizan a diario los vecinos y vecinas de la ciudad, y que supone un riesgo a la circulación.
Analía, vecina de Almagro, barrio donde a lo largo de estos días se han retirado algunos enseres obsoletos de la vía pública, opina al respecto: “Me parece fundamental cuidar el espacio común y que se retiren estos objetos, lo cual tiene que ver con el cuidado del vecino; de esta forma, se pueden prevenir accidentes pensando en los niños, en los mayores o en cualquier persona que esté caminando y que se puede tropezar”, destacó.
Alfredo también es vecino de la zona y, tras observar cómo el personal especializado de la Ciudad retira una garita en desuso, comentó: “La garita que acaban de sacar, que en su momento tenía el fin de dar seguridad al laboratorio [situado en la cuadra], hacía rato que no se usaba porque cambiaron todo el sistema [de vigilancia]. Sacar este tipo de elementos es un beneficio para nosotros porque tenés una mejor visión, no se te junta basura, no se juntan las palomas y no tenés ratas; es algo positivo”, destacó.
Las intervenciones ejecutadas dentro del programa de Resoluciones Urbanas son realizadas en colaboración con el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana. Para acceder al servicio, los vecinos deben ingresar a la web de la Ciudad y generar una solicitud a través del siguiente enlace.













