La amistad no se trata de quién vino primero o de quién te conoce más tiempo. Se trata de quién llegó y nunca se fue…
Por Jorge Truscelli. No puedo darles soluciones para todos los problemas de la vida, ni tengo respuestas para cada duda o temores, pero puedo escucharlos y buscarlas junto a ustedes. No puedo cambiar el pasado, sí ayudar a un mejor futuro, pero cuando me necesiten, estaré allí. No puedo evitar que tropiecen. Solamente puedo ofrecerles mi mano para que la sujetes y no caigas. Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos, pero disfruto sinceramente cuando los veo feliz.
No juzgo las decisiones que toman en la vida, sólo trato que tomen las mejores. Me limito a apoyarlos, a estimularlos y a ayudarlos si me lo piden. No puedo impedir que se alejen de mí, pero sí puedo desearles lo mejor y esperar a que vuelvan.
No puedo trazarles límites dentro de los cuales deban actuar, pero sí les ofrezco el espacio necesario para crecer. No puedo evitar sus sufrimientos cuando alguna pena les parte el alma, pero puedo llorar con cada uno, también acompañar y recoger los pedazos para armarlos de nuevo. No puedo decirles quiénes son ni quiénes deberían ser. Solamente puedo quererlos como son y ser su amigo. Siempre pido por ustedes…

En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas. Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ustedes. me dicen, y así me lo demuestran. Es lo que siento por todos. Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme. Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos, sea en la alegría o sea en la serenidad. Por eso, en estos días pensé en mis amigos y amigas y, entre ellos, apareciste tú. No estabas arriba, ni abajo ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno ni el número final. Lo que sé es que te destacabas por tus cualidades que transmitías de un ser excepcional y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida., tampoco tengo queridos amigos la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de su lista. Basta que me quieran como amigo, entonces veremos que no es un orden, si no un cuestión de calidad humana, el ser realmente como somos “ Amigos”.
Los quiero y se los digo siempre, no sólo en una fecha u acontecimiento, pues cada día de nuestras vidas, estamos, donde tenemos que estar al lado de cada uno.












