Este jueves por la tarde se confirmó el fallecimiento de Chunchuna Villafañe a los 92 años. La noticia fue anunciada por su hija, Juana Molina, quien la homenajeó mediante un emotivo mensaje en su cuenta de Instagram.
“Queridos amigos, mi adorada mamá ha fallecido. Era algo que temía y anticipaba. Ocurrió en la madrugada”, publicó la artista.
La trayectoria de Chunchuna Villafañe, la modelo que se transformó en una de las mejores actrices de su generación
Elba “Chunchuna” Villafañe, uno de los grandes íconos de belleza argentina, provenía de una familia destacada: su bisabuelo, Benjamín Villafañe, fue gobernador de la provincia de Jujuy. Su padre, César Villafañe, era militar y se destacó como jinete a nivel internacional. Su madre también era una destacada amazona. Su tía, Elba Villafañe, fue una artista premiada en pintura y escultura, y profesora emérita de la Facultad de Bellas Artes, famosa por sus paisajes de Tilcara y los retratos de su gente, los coyas.
Debido a la profesión de su padre, Chunchuna residió en diversas provincias, pero cuando la familia se estableció en Buenos Aires, finalizó su educación y comenzó a estudiar Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires.
Mientras cursaba sus estudios, para ayudar a su familia, empezó a trabajar como modelo y rápidamente, junto a Claudia Sánchez, se convirtió en una de las modelos más buscadas de la publicidad argentina. Muchos aún recuerdan los comerciales que realizó con Ugo Tognazzi y su elegancia y sensualidad, sin importar el producto que tuviera que promover.
Sin embargo, Chunchuna creció en un hogar interesado en la política y ella no se mostró ajena a ello. Cuando era joven, prestaba atención a las conversaciones políticas que mantenían ciertas personalidades de la época que visitaban su casa. Una vez casada (con Horacio Molina) y madre de dos hijas (Inés y Juana Molina), conoció al padre Carlos Mugica en una reunión social.
La impactó mucho y empezó a colaborar con él en la Villa 31. Mejoraba las condiciones de las viviendas y utilizaba su fama para asegurar que se atendiera a las personas en los hospitales que normalmente eran desatendidas. Su apoyo al peronismo le ocasionó la pérdida de algunos contratos, pero también le abrió oportunidades para poder expresar sus preocupaciones sociales.
Al regresar al país con el advenimiento de la democracia, Chunchuna Villafañe hizo su inolvidable debut en el cine junto a Norma Aleandro en la película La historia oficial, dirigida por Luis Puenzo, que ganó el Oscar a la mejor película extranjera en 1986.
Ella había estudiado con Agustín Alezzo y había sido parte de películas previas como Un guapo del 900 y No toquen a la nena, entre otras. Trabajó en televisión en programas como Atreverse, Mujeres asesinas y Tratame bien; en teatro participó en obras de Somigliana, Discépolo, Beckett y Pavlovsky, y fue dirigida por Oscar Barney Fin en Cartas de amor, además de participar en la película Vidas privadas, de Fito Páez.













