Por Mercedes Giangrande. La vida se ha transformado en una vorágine, metafóricamente hablando se asemeja a Facebook. Dado que llegan las novedades de modo constante, sin darnos tiempo a asimilarlas. Cuando nos detenemos en una idea, cayeron por expresarlo de alguna forma diez notas más.
Juicios por corrupción a la orden del día, se inicia el juicio a De Vido, más allá de sus pedidos para continuar retrasándolo, pareciera que sale a la luz.
Como así también diversas investigaciones por lavado de dinero: ventas de terrenos entre otras cosas. Sumándole la ley de tierras de aborígenes y la disputa por la planta de Pépsico.
Sin dejar de lado la toma de los colegios porteños por sus propios alumnos, los que a mi entender deberían aprovechar las posibilidades que se le brindan. Adolescentes o jóvenes que a través de la experiencia laboral obtendrán un futuro mejor o al menos intentarlo.
Inicio en el Banco Central de reuniones o jornadas monetarias, ¿se logrará la tan buscada estabilidad? Los temas fluyen seguramente estoy dejando alguno por el camino.
A tal volcán les agregamos nuestra vida cotidiana: en la que no sólo nos acaricia el amor sino que también nos acompañan las dificultades por las que debemos transitar. Me detengo un minuto frente al teclado…..
Recuerdo qué día es hoy: martes 26/09/2017 lamento que se suspendió por razones climáticas la “Noche de los Jardines”, salida justa para distenderme. La que seguramente disfrutaré en su próxima fecha. Nos acercamos a fin de mes, en donde la gran mayoría de nosotros tenemos la lista de compromisos económicos que debemos afrontar.
Sin poder calcular ¡¡El Impuesto a las Ganancias!! Pago caprichoso que nos imponen sin consulta alguna, para sostener algún mal negocio que tampoco realizamos. Evidentemente de esto se trata la vida.













