Una investigación científica, y según un articulo de Infoviral Plus, analizó el vino tinto y blanco por su posible acción frente a bacterias de la boca y la garganta. El estudio incluyó microorganismos relacionados con las caries y con infecciones de garganta, entre ellos Streptococcus mutans y Streptococcus pyogenes.
Los resultados mostraron actividad antibacteriana en ambos vinos bajo condiciones de laboratorio. El efecto se relacionó con ácidos orgánicos presentes naturalmente en la bebida, como el tartárico, málico, láctico, succínico, cítrico y acético.
El hallazgo resulta llamativo porque algunas de estas bacterias participan en problemas dentales e infecciones de garganta. Además, otros estudios han observado que ciertos componentes del vino pueden dificultar la adhesión de Streptococcus mutans y la formación de biopelículas.
La imagen afirma que el vino elimina hasta el 99% de estas bacterias. Ese porcentaje debe entenderse dentro de las condiciones experimentales y no significa que beber vino sea un tratamiento. La evidencia apunta a un efecto antimicrobiano observado principalmente en laboratorio.
Fuente original: Daglia M. et al., Journal of Agricultural and Food Chemistry (2007). DOI: 10.1021/jf070352q













