El científico argentino Juan Ferrario, que trabaja en la UBA, ha estado investigando durante más de diez años los posibles efectos protectores del mate en el sistema nervioso y su conexión con un menor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.
Su grupo de trabajo descubrió que el mate ayuda a proteger las neuronas que producen dopamina y se centra en el ácido clorogénico, un compuesto que se encuentra en alta concentración en la yerba. Según su estudio, esta sustancia activa procesos relacionados con la depuración celular y el mantenimiento del equilibrio energético, los cuales se ven perjudicados en el Parkinson.
¿Puede el mate servir para proteger el cerebro? Un investigador analiza su relación con el Parkinson
Ferrario señala que el mate no funciona como un tratamiento ni evita la enfermedad por sí solo. La evidencia sugiere que puede ayudar a disminuir el riesgo o a posponer su aparición en el marco de un estilo de vida saludable durante muchos años.
También hizo hincapié en la temperatura: tomar bebidas que superen los 65 °C de forma regular puede ser perjudicial para la salud. Sugiere preparar el termo entre 70 y 80 °C, de modo que el agua se consuma a menos de 60 °C.
Y un dato curioso para los uruguayos: debido a que suelen contener menos palo, las yerbas uruguayas permiten extraer mayor cantidad de cafeína y ácido clorogénico, aunque el investigador menciona que esta diferencia es mínima.












