Uno sabe que el saquito del té debe quedar fuera de la taza, porque alguna tía del pasado nos explicó que es mala educación tenerlo allí flotando pero, de pronto, vemos a ciertos políticos o famosos en la TV que, mientras beben su infusión, dejan la pequeña bolsita en el pocillo durante media hora, mientras ingieren el rico líquido. Es allí cuando nos confundimos y pensamos , y nos preguntamos ¿El té debe tomarse con el saquito dentro o fuera de la taza?
Hay que tener en cuenta que no todos los tipos de té necesitan reposar el mismo tiempo, y que la composición de la mezcla resultante varía en función de cuántos segundos o minutos se deje la bolsa en el agua. Por otro lado, la cafeína puede variar, y eso es algo que no quieres que ocurra si tu objetivo es tomar té para despertarte.
El proceso de elaboración, paso a paso
Hay tres pasos en el proceso de elaboración de un té, y es que las sustancias que contienen las hojas no se liberan de forma simultánea cuando viertes agua caliente sobre ellas, sino que lo hacen poco a poco.

Lo primero en salir al sumergir la bolsa son las sustancias responsables del aroma, aunque no tienen muchos nutrientes. Después, el té comienza a liberar la cafeína y flavanoles responsables de sus efectos sobre el organismo. En último lugar, salen al agua otros flavanoles más potentes que le dan un ligero toque amargo al sabor.
Este último punto es el motivo por el que tradicionalmente se recomienda no dejar reposar el té durante muchos minutos, pues acabará adquiriendo sabor amargo.
El proceso de liberación de sustancias deriva en la recomendación científica acerca de cuánto tiempo dejar la bolsa del té en la taza. Dependiendo de tu objetivo, te interesa una cantidad de minutos u otra, ya que la composición de la bebida cambia.














