El histórico bar La Academia, cerrado durante la pandemia y desalojado de su tradicional ubicación en Callao 368, reabrió sus puertas el 18 de junio en Montevideo 341, a metros de avenida Corrientes, en el local que ocupaba el restaurante Pippo.
Su dueño, Roberto López, quien trabaja allí desde 1976, logró mantener la esencia del bar original: trasladó mobiliario, decoración, colores y hasta el equipo de mozos, incluyendo al reconocido José, con más de 35 años en el lugar. La nueva sede funcionará las 24 horas, como en sus mejores tiempos.
Con 600 m², el nuevo espacio ofrece opciones gastronómicas variadas (desayunos, menú ejecutivo, platos españoles, pastas caseras, tragos y menú infantil), y una propuesta lúdica que lo convierte en un verdadero centro recreativo. Habrá ajedrez, pool, billar, ping-pong, metegol, cartas, dardos y juegos de mesa como Uno, Jenga y Trivial, entre otros. Los precios van desde $12.000 por hora e incluyen una consumición.
El primer piso está decorado como el viejo local, con una pintura que muestra a don Luis López jugando al billar con figuras como Gardel, Borges y Cerati. Incluso Duki y Trueno grabaron allí el videoclip Panamá.
La ambientación incluye libros para leer, zonas con enchufes para trabajar y objetos históricos como una máquina de escribir. La hija de López, de 12 años, escribió a mano los carteles de la inauguración, gesto que emocionó a vecinos que reconocen el valor simbólico del lugar.
«No tenía necesidad de hacer esta inversión, pero quería conservar la memoria de un bar clásico porteño. En La Academia, el cliente no es un número», afirmó López.













