Compartir
Cuidado con el “Palan Palan”

Cuidado con el “Palan Palan”

Fuente: Jardín Botánico

El Palan Palan es una planta ruderal, la cual crece en ruinas y sitios abandonados- que nos habla de ambientes perturbados y extraños. La naturaleza, sabia maestra, deja que crezca mejor entre las grietas de una pared que en el suelo.

El Palan Palan ha sido siempre usado en medicina tradicional para combatir inflamaciones, granos, quemaduras. Los wichi la tienen en su farmacopea desde siempre. Pero cuidado pues todas sus partes son tóxicas y nunca debe consumirse, bajo ninguna forma de preparación. Por ello, se llama Nicotiana glauca y es hermana de la papa y el tabaco, tan americanas todas. Así, habría llegado a Europa por primera vez en 1827 bajo la forma de semillas que el Sr. Smith cedió al Jardín Botánico de Edimburgo, en Escocia, luego de que su hijo se las enviara desde Buenos Aires.

Es arbustiva, de unos 2 m de altura y tiene hojas de color verde azulado, grandes y carnosas, de largos pecíolos. Las flores amarillas y en forma de tubos se muestran en grandes panojas en primavera y verano y son la delicia de picaflores y polillas nocturnas, hambrientos de néctar.

Si caminan por la ciudad y miran hacia arriba, van a encontrar al Palan Palan, con sus raíces aferradas a las paredes viejas y descascaradas, como si fuera un golpecito de vida.

 

Dejar un Comentario