Allá por el año 1875 José Canale estableció una panadería en el barrio porteño de Barracas en las calles Defensa y Cochabamba, y hacìèndose cargo, tras su fallecimiento, su esposa y luego sus hijos. En esa humilde panadería, la demanda debido a la calidad de los productos que ofrecía Canale y comenzando a competir con galletitas inglesas y de otros lugares del mundo, se hizo necesario la apertura de la extensión de esa panadería hacia una fàbrica, la cual en 1910 se ubicaría en ese entonces en la actual Patagones 123 y más tarde, y en forma definitiva, en la calle Martín García 320 al 324 .
De ese modo, Canale ocupaba casi una manzana.
Lamentablemente, “Bizcochos Canale”, una de las mayores empresas del sur de la Ciudad, debido a un incendio en el año 1985 que consumió gran parte de la fábrica, hizo que la firma Canale no pudiera recuperarse. Sumado ello a la economía de años posteriores, la hicieron quedar al borde de la quiebra. Asì es que en los años posteriores, la fábrica Canale fue pasando en manos de diferentes empresas y grupos económicos.
Ya en el año 2013, el Gobierno Porteño hizo una puesta en valor de todo el edificio transformando dicho inmueble en el nuevo “Palacio Lezama”, con lo cual se ha buscado mantener y preservar el patrimonio histórico, fusionándolo con un diseño moderno con características tecnológicas de avanzada.
Allì, se puso en marcha la refuncionalización de la ex fábrica de Bizcochos Canale donde funcionó la planta de la firma Canale, junto a los Talleres Viuda de Canale e Hijos, construidos hacia 1910. Un proyecto inmobiliario cuyo objetivo era reactivar la zona y transformarlo con el objetivo inicial de emprendimientos inmobiliarios para ser utilizado como edificio de alquileres de oficinas en una zona que cada vez repunta más.
Así, la remodelación de la fachada, que data de 1910, fue totalmente reciclada por especialistas, conservándose detalles característicos de la arquitectura original del edificio, sumándole elementos actuales.
De este modo, el Gobierno porteño tomó este edificio para emplazar varios ministerios y otros organismos públicos. Por ello, hoy en día ha quedado en la historia la icónica fábrica “Bizcochos Canale” para dar paso a emprendimientos y ocupación de espacios muy diferentes a la histórica fabrica.
Hoy se conoce como “El Palacio Lezama” y solo queda el recuerdo de aquellos bizcochos y excelentes productos. Así nos encontramos con un pasado histórico y de caras a un futuro emprendedor.












