Fundado en 1938, Café Thibon es uno de esos rincones que parecen detener el tiempo en pleno corazón porteño. Ubicado en el barrio de San Nicolás, este bar notable invita a bajar el ritmo y dejarse envolver por un ambiente cálido, tranquilo y perfumado por el inconfundible aroma de sus especias, cafés y tés. Desde 2023, cuando fue adquirido por la tradicional casa El Gato Negro, el lugar incorporó una propuesta gourmet que combina lo clásico con nuevos sabores, ofreciendo además la posibilidad de llevar productos a casa: hebras de té, cafés molidos, vinos y condimentos que perfuman cualquier cocina.
La atención es excelente, y la carta sorprende con platos distintivos que revalorizan la gastronomía porteña desde una mirada moderna. Durante la visita, probamos un sándwich capresse con masa de chipa, una ensalada de gravlax de trucha con yogur natural, lechugas, pepinillos, chips de mandioca y tomates, y una milanesa de ojo de bife con papas rústicas. Todo acompañado por una refrescante limonada de maracuyá.
El cierre fue ideal: un cheesecake de frutos rojos acompañado por tés en hebras —uno negro con canela y otro chai— que preparamos en la mesa, dejándolos infusionar con calma, como si el tiempo se detuviera un instante más. Café Thibon mantiene viva la esencia de los cafés históricos de Buenos Aires, combinando historia, sabor y aromas que quedan grabados en la memoria.
La familia Thibon se dedicaba al cultivo de la vid en su Francia natal y trajo a Buenos Aires en 1935 sus conocimientos sobre el tema. Tres años después abrió el café que de nombre lleva su apellido y se destaca hasta la actualidad por su vinoteca. Pero no es todo: el café molido y tostado también se convirtió en un clásico para ser bebido en un ambiente agradable y con historia.
El Bar Thibon queda en Montevideo 723

















