Nelly Meliàn habla sobre el Bar «La Flor de Barracas», un bar notable enclavado en el hermoso barrio de Barracas. Segùn Carlos Cantini, investigador de «Cafès de Buenos Aires» este bar de Barracas nació con Buenos Aires. Su nombre no proviene a partir de una parroquia, la veneración a un santo, tampoco de un prócer ni los sueños de prosperidad urbana de un inmigrante adinerado. Barracas es un sustantivo que bien podría conjugarse. Remite a una acción que vive, respira y transpira. La del acopio de la producción del trabajo. En el barrio se encontraban las principales industrias del país: automotrices, alimentarias, textiles, gráficas, ferroviarias, etc. Barracas es, además de su pasado patricio con trágicas historias de amores de novela, fundamentalmente, la historia de una argentina productora de bienes con estándares internacionales. En ese enclave fabril, rodeada de moles de altísimo patrimonio urbanístico, se encuentra, aún de pie, desde 1906, orgullosa y radiante, La Flor de Barracas.
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La Flor nació fonda. Y jamás cambió de rubro. Más de 100 años dando de comer a una barriada. Pocos espacios en Buenos Aires mantienen esta inalterable
identidad. Tuvo pasado lumpen. Se la conoció como “La Puñalada”, “Tarzán”, “Luna Park”. Resulta innecesario ponerse a explicar el porqué de tantos redundantes motes. A partir de 1965 adquirió su denominación actual. La bajada conceptual de “esquina mistonga” responde a los antecedentes mencionados. Mistonga en lunfardo significa pobretón. En el tango Melodía de arrabal se dice: Hay un fuelle que rezonga en la cortada mistonga.
La Flor de Barracas es un auténtico Café de Esquina con ventanas guillotina que dan a la Avenida Suárez (al 2095) y la cortada (mistonga) Arcamendia (apellido de uno de los integrantes de la tripulación que vino con Garay desde Asunción, bajando por el río a fundar Buenos Aires). Desde 2011 integra el listado de Cafés/Bares Notables de la Ciudad. Tiene entrada por la ochava, piso calcáreo original, barra de madera con estaño, pantallas ferroviarias colgando del techo. Cafetín cafetín. Una “marca ciudad” que nos cuenta como porteños y miles de turistas que llegan a estas tierras vienen a buscar.












