La preocupación por los salarios volvió a ubicarse entre los principales problemas para la población, mientras la imagen del Gobierno nacional registra un nuevo deterioro. Distintos relevamientos muestran, según un articulo de Somos Crítica, que el malestar económico gana terreno en medio de la pérdida de poder adquisitivo y las dificultades para llegar a fin de mes.
De este modo, más de seis de cada diez personas expresan una mirada negativa sobre la situación actual y crece la incertidumbre respecto del futuro económico. La caída del consumo, el aumento de los gastos cotidianos y los ingresos que no acompañan alimentan la preocupación social.
En ese contexto, también se resiente la valoración de la gestión de Javier Milei. El desgaste aparece asociado al impacto del ajuste sobre los ingresos y a la percepción de que la recuperación económica todavía no llega al bolsillo de la mayoría.
Por eso, mientras el Gobierno celebra algunos indicadores macroeconómicos, las encuestas reflejan otra realidad: para una parte cada vez más grande de la sociedad, la principal preocupación sigue siendo cuánto alcanza el sueldo a fin de mes.













