Las arvejas que habían quedado de la ensalada rusa, el pollo del mix con papas y mayonesa, el tomate de los rellenos y todos los retazos de otras comidas, que eran pequeños pero que , a la suma, se fueron agrandando en una especie de «ropa vieja», como le llamaban las abuelas, hoy terminaron en una ensalada exquisita y múltiple de puro invento navideño. También la lechuga aportó lo suyo ya que, al encontrar algunas hojitas que sobraron en la heladera, también cayeron en el rico menjunje post noche buena como el repollo y la cebolla.
La chef Carmen Tía Alia también opina sobre el tema: «Suele ocurrir todos los años. El día de Navidad preparamos una cantidad ingente de comida porque no queremos correr el riesgo de quedarnos cortos y que nuestros invitados se queden con hambre. Es algo perfectamente comprensible y nos pasa a todos, pero luego nos encontramos con un exceso de sobras generoso al que es necesario dar salida y pensamos ¿qué hago con las sobras de Navidad?«.
De este modo, hicimos una apertura con las empanadas que la Tía Viki trajo y luego fuimos comiendo los siguientes retazos navideños.
Espero que ustedes también puedan capitalizar esos restos de comida que, aunque no sepan cómo utilizarlos, pueden terminar en sus bocas como uno de los mejores menús del mundo.
Bon apetit y felices fiestas para todos los lectores de Foro de Baires.














