En un artículo del diario Infobae, a través del periodista, Milton Del Moral (y con fecha del 25 de Noviembre de 2019), expresa que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentó un proyecto de ley para un cambio de zonificación de los polígonos delimitados por las calles Cavia, Chonino, Av. Casares y Av. Presidente Figueroa Alcorta, en un área de alta valoración inmobiliaria en el barrio porteño de Palermo. El texto del escrito lo define como “una zona de buena accesibilidad, que forma parte del eje norte de estructuración de la Ciudad, y que admite el desarrollo de equipamiento de escala urbana-metropolitana”. El predio de ocho hectáreas se articula en un corredor que atraviesa el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, la Plaza República del Perú y el Parque 3 de Febrero.
Actualmente se encuentra allí una de las propiedades más significativas de la Policía Federal. El predio del Cuerpo Policía Montada tiene en sus edificios la oficina de Interpol, la división antiterrorista, divisiones investigativas, la división Perros con ingreso por la calle Chonino –el nombre del ovejero alemán con estatus de héroe de la fuerza, en cuyo honor se celebra el Día Nacional del Perro–. Los actos y las ceremonias protocolares se celebran allí. Limita con el shopping Paseo Alcorta y con el Club de Amigos, se enfrenta al Jardín Japonés y les da la espalda a las vías del tren Mitre. Su ubicación es estratégica, codiciada y valorada por los emprendedores inmobiliarios. El Gobierno porteño postuló su venta o “refuncionalización”.
Las estructuras tienen valor arquitectónico e histórico calificadas bajo “Preservación Patrimonial”, por lo que admiten obras y acciones con grado de intervención bajo, aunque flexible. En los edificios se permitirá el uso comercial, educativo, de culto y recreación, alojamiento, sanidad,
servicios y residencial. De acuerdo a la norma, los polígonos 4, 5 y 6 se convertirán en “espacios verdes y parquizados, destinados a uso y utilidad pública”. Y los polígonos 1 y 2 estarán disponibles a la tentación del mercado inmobiliario que, por ejemplo, invirtió 151 millones de dólares en la subasta de una parte del terreno del ahora ex Tiro Federal.
De todos modos, este artículo recibió objeciones, durante el tratamiento en la Comisión legislativa, por parte de organizaciones en defensa del patrimonio urbano que rechazaron la posibilidad de convertir un espacio histórico en un lugar concesionado que, aseguraban, podría hasta llegar a ser una cafetería o un local gastronómico. Ante la crítica, el apartado de «La Boyera» ya no formaba parte del expediente.












