Analìa Bustamante habla, durante el programa radial «La Naranja«sobre el El Centro Cultural San Martìn (2 parte). Por ello, continuando con la historia del mis,o hoy Analía aborda la segunda parte de esta vida tan rica en cultura, la cual se instala en calle Corrientes, Montevideo y Sarmiento.
El CSM se afianzó en los ’80 como un ámbito absolutamente pluralista, multicultural, donde el lenguaje común fue la convivencia y el respeto por la creatividad. En ese marco, la creación de ciclos como Jazzología y Maestros del Alma congregaron a las figuras más importantes de la música nacional. Las muestras de Artes Plásticas encontraron su lugar desde mediados de la década de los ’80, manteniendo una actividad ininterrumpida desde entonces. La actividad teatral registró innumerables compañías que entremezclaron novatos y viejas glorias, profesionales y actores vocacionales.
En 1994, se creó la Videoteca de Buenos Aires con la idea de montar, por primera vez en la ciudad, un archivo de videos abierto gratuitamente a investigadores y a toda la gente interesada en este lenguaje. En un principio contó con 300 títulos. Hoy, transformado en el Núcleo Audiovisual Buenos Aires, supera las 7.000 obras. En el ‘95, nacería también un nuevo espacio público para la danza contemporánea: la Sala ETC (Espacio Teatral del Centro), ubicada en el primer subsuelo, destinada a elencos de danza y teatro sin cabida en teatros comerciales y pensada como un espacio no convencional. Hacia finales de la década, se la rebautizó como Sala Ernesto Bianco.
Ampliar Detalles en Audio
Luego de una remodelación que incluyeron seis subsuelos, se puso en funcionamiento el Bajo Plaza de las Américas, con dos cines, una Sala Multipropósito, Aulas de Cursos y Talleres y espacios de registro, preservación y producción audiovisual.
Entre 2012 y 2015, durante la gestión de Gabriela Ricardes, se consiguió la reutilización de los espacios de exhibición, muestras y espectáculos, con la puesta en valor de la Sala Alberdi, la recuperación de las Salas E y F, la creación del Sótano Beat y la asignación de la Sala Presidente (espejada y con piso de madera) como espacio para Cursos, Talleres y Seminarios de Artes del Movimiento.












