Por Mercedes Giangrande. Estamos atravesando días complicados, con instituciones bancarias cerradas por medidas de fuerza. Las que perjudican diferentes sectores de la sociedad, los jubilados que les corresponda cobrar sus haberes no pueden realizarlo.
Aquellos que abonan por ventanilla los impuestos, servicios u otras obligaciones también se encuentran limitados de efectivizarlo. Como así también a la búsqueda de cajeros que cuenten con efectivo para lograr subsistir. Más allá de que nos permitan hacer nuestras compras con tarjeta de débito. O mejor dicho que han obligado a los comercios a que las acepten.
Si bien estoy de acuerdo con las mejoras salariales, sería positivo tomar una medida que no afecte al resto. Dado que ésta se lleva a cabo durante cuarenta y ocho horas. De los días 19 y 20 del corriente.
Sumándole la movilización de Moyano: que al margen de que más de uno se aleje, han dificultado la ciudad en un radio de gran dimensión programado con anterioridad. En donde el transporte ha tenido que modificar el recorrido. Sin saber nosotros cómo ubicarlos. Siendo ésta hoy 21 de febrero.
Como de costumbre en el día de mañana ¿Qué pasará? ¿Cuáles serán los logros obtenidos? más allá de los inconvenientes ocasionados. Si ponemos en la balanza el deseo de avanzar, de mejorar en contra posición con los obstáculos ocasionados ¿Cuál obtendrá el primer lugar?












