Por Mercedes Giangrande. Y no para tomar el té, por el contrario: ¡El préstamo se efectivizó! No sé si temblar por el frío o por la grata noticia de esta poderosa suma de dinero que nos han prestado. La cual devolveremos en el término de tres años.
Suma que: quienes nos concedieron el mismo, decidirán qué haremos con él, como así también quién lo administrará. Hasta el momento no escuché de vuestros oídos ¿cómo soportaremos nosotros es decir el pueblo: tal situación?
Las medidas adoptadas por nuestros gobernantes suenan escalofriantes, sumándole las condiciones climáticas que se anuncian para la próxima semana. Aunque suena antagónica mi frase todo suma. Dado que debemos restringirnos al máximo del confort de nuestra vivienda, al menos tenemos la posibilidad de pasar frío debajo de un techo.
Pero: preposición mencionada en mi artículo anterior, el que también me hace ruido. ¿Qué hacemos con nuestros vecinos que viven en las calles? ¡Si es que eso es vivir! Les acercamos alimentos, una taza con algo caliente, frazadas, no obstante la situación no les cambia.
Taza: ¡¡Para tomar un té, dado que el café está inalcanzable como así también el gas!! Se preguntarán cómo realizar esta infusión entonces. Me pregunto: de qué modo alcanzaremos a cubrir las cuotas en el tiempo estipulado ya que la TASA de interés asignada no es lo mejor que nos pudiese suceder.
Admito que muchas soluciones no tenemos para solventar tamaño revuelo, el que arrastramos desde largo tiempo, aun así no dejamos de ser seres humanos con sentimientos, hartos de sobrellevar tantos malestares.












