Este miércoles 18 de junio, a las 13 h, el reconocido bar notable porteño, La Giralda, abrió sus puertas en el Mercado San Nicolás (Av. Córdoba 1750) y lo celebró con los vecinos del barrio, ofreciendo una degustación de sus productos emblemáticos y música en vivo.
A través de BA Capital Gastronómica, el Ministerio de Desarrollo Económico acompaña el fortalecimiento y desarrollo del sector gastronómico, generando iniciativas que promuevan el trabajo, el crecimiento y el consumo. En este sentido, la llegada de La Giralda al Mercado San Nicolás impulsa el crecimiento del Mercado y del barrio, con una propuesta gastronómica de calidad pensada para los vecinos, trabajadores de la zona y turistas.
Con más de 90 años de historia, La Giralda es uno de los cafés más tradicionales de la Ciudad y un punto de referencia para los amantes del café y del chocolate caliente con churros.
Sobre el Mercado San Nicolás
El Mercado San Nicolás cuenta con 16 locales que ofrecen tanto productos frescos como elaborados, organizados alrededor de un patio central con mesas y sillas para sentarse a disfrutar de la amplia variedad gastronómica. Además, tiene un espacio de coworking en el entrepiso, ideal para quienes buscan un espacio tranquilo para trabajar.
Cada mes, más de 10.000 vecinos visitan el mercado para realizar sus compras y disfrutar de su gastronomía. Los locales incluyen una gran diversidad de rubros: carnicería, verdulería, dietética, pollería, pastas frescas, quesería, fiambrería, carnicería de cerdo, pescadería, rotisería, pastelería, comida vegana, pizzería y, ahora también, cafetería.
Sobre La Giralda
El bar notable La Giralda que abrió sus puertas en 1930 sobre la Av. Corrientes, por el español Francisco Garrido. Aún no se había producido el ensanche de la calle Corrientes. Tampoco existía el Obelisco o el teatro Gran Rex, pero La Giralda ya ofrecía sus productos de calidad a los porteños de aquellos tiempos.
El café se convirtió en un lugar célebre frecuentado por personalidades de la época, desde políticos, artistas o escritores. Carlos Gardel fue uno de sus ilustres visitantes, cuentan que al final del salón había una pequeña tarima donde se subía a cantar o recitar poemas.
Para el año 1951, el bar es adquirido por la familia Nodrid y cambia su gastronomía y funcionamiento: se incorporan los famosos churros, siempre acompañado por el mejor chocolate espeso de tipo español; y como la Avenida Corrientes ya era conocida como “la avenida que nunca duerme”, La Giralda comenzó a abrir sus puertas las 24 horas.
Desde aquellos años hasta la actualidad, los churros son un símbolo de La Giralda. La receta ha traspasado diversas generaciones y dueños. Utilizando siempre productos de primera calidad, ofrecen una gran variedad de churros de masa crocante, rellenos de dulce de leche, crema pastelera, cubiertos con chocolate cobertura o bien, solos, son una delicia que ha llevado a La Giralda a ser reconocido como el café notable con mejor chocolate con churros de la ciudad de Buenos Aires con más 30 docenas de churros vendidos diariamente.













