Este año, en la Argentina se rompió un récord histórico: en cantidad de gente extranjera que llega al paìs, pues la ola migratoria venezolana desplazó en lo que va de este año a los inmigrantes bolivianos o paraguayos y en los últimos tres años se radicaron en el país unos 70.000 ciudadanos que vienen huyendo como de la peste y en proporciones nunca antes vistas. Muchos dejan atrás profesiones, padres e hijos, propiedades y amigos.
Según un informe de la Dirección de Migraciones, en los primeros seis meses de 2018 los venezolanos radicados en la Argentina constituyen el 25% del total de los inmigrantes. Así, en número, relegaron al segundo y tercer puesto a paraguayos y bolivianos.
En un artìculo publicado en Tiempoar (Agosto 2018) se destaca que, desde Agosto de 2018, se argumentaba que a las naciones que ya habían implementado medidas de control migratorio por el éxodo de venezolanos a países de la región se sumó ahora el Ecuador de Lenin Moreno. Ese país será sede de una reunión de cancilleres de 13 naciones para tratar el flujo migratorio. En tanto, Quito endureció las normas de tránsito fronterizo, aunque no aplicó la medida de exigir pasaporte a venezolanos, luego de un amparo judicial. No fue lo que ocurrió en Perú, donde el gobierno sí aplicó esa medida a partir del mencionado mes. Ambos países, junto con Colombia, tienen su anticipo de cumbre, en Bogotá, para tratar de manera conjunta la forma de abordar la situación. «El éxodo de ciudadanos venezolanos no es un problema exclusivo de Colombia, de Perú, de Ecuador o de un solo país, este es un problema de la región», dijo Christian Krüger, director general de Migración Colombia.
De este modo, las autoridades colombianas registraron más de 1,5 millones de venezolanos que ingresan y salen del país de manera constante para comprar medicinas y alimentos, y calculan que al menos otros 400 mil permanecen como indocumentados. Colombia ha tenido mucha actividad militar y civil en las fronteras por este tema. Incluso convocó a la misión de Cascos Blancos argentinos, y recientemente el presidente Iván Duque firmó un acuerdo con el secretario de Defensa de EE UU, James Mattis, para el envío de un buque hospital estadounidense en «misión humanitaria» para ayudar a los colombianos, lo que generó el alerta en Caracas ante el fantasma de la intervención militar y forzó a aclarar al estadounidense que la nave «no llevará soldados».
Con respecto a Ecuador, las autoridades estiman que viven unos 200 mil venezolanos y se ha convertido en un país de paso para los migrantes que van hacia Perú, Chile o Argentina, en travesías de miles de kilómetros que muchos cubren a pie por largos tramos. En las últimas semanas ingresaron unos 2500 venezolanos por día, según cifras oficiales, y habrían crecido notablemente antes de que se aplicara la exigencia del pasaporte.
Por su parte, en Chile rige la exigencia de obtener una visa de responsabilidad democrática impuesta para los inmigrantes venezolanos que quieran residir en ese país. Se trata de una medida muy difícil de cumplir, según periodistas locales, y es la misma que se aplica a migrantes haitianos.
A su vez, según datos de la Policía Federal de Brasil, cerca de 70 mil venezolanos entraron a ese país el año pasado. De acuerdo con un informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), un total de 17.865 ciudadanos provenientes de Venezuela pidió refugio en Brasil en 2017. Pero en lo que va de 2018, la cifra superó los 18 mil.
Mientras en Venezuela se inicia un proceso de medidas apuntadas a resolver la grave situación económica, que llevaron al vicepresidente de Comunicación, Jorge Rodríguez, a afirmar con optimismo que quienes se han ido «van a volver», por el supuesto buen resultado del programa, los países concertaron su encuentro para el 17 y 18 de septiembre en Quito. Están invitados Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, México, Perú, Paraguay, Panamá, República Dominicana, Uruguay, e incluso,Venezuela.
De acuerdo con las cifras de Migraciones, desde enero de 2016 al 30 de junio de 2018 se otorgaron 530.000 residencias a extranjeros. De todas estas, cerca de 70.000 correspondieron a los venezolanos y 25.000 fueron en el último semestre, con lo cual se ubican al tope del ranking de nacionalidades con más radicaciones.
Por otro lado, Urgente 24 informa que, en 2016 los venezolanos representaban el 6% del total de inmigrantes y hoy el 25%. Durante el 2016 la Dirección de Migraciones registró un total de 215.139 radicaciones, de las cuales había solo 12.859 venezolanos (6%). Los paraguayos, bolivianos, peruanos y colombianos superaban a la ola migratoria venezolana.
En el 2017 los venezolanos pasaron a estar en el tercer lugar de los radicados extranjeros en el país. De un total de 212.845 radicaciones ese año, 31.167 eran venezolanos (14,6%). Allí se ubicaron en el tercer lugar luego de los paraguayos y bolivianos, desplazando a los peruanos y colombianos.
Entre enero y junio de este año, de las 101.604 radicaciones que hubo, 25.445 corresponden a venezolanos (25%), lo que los ubicó en el primer lugar de la ola inmigratoria, desplazando así a la cantidad de bolivianos y paraguayos que llegan al país.
Si bien Venezuela está apartada temporalmente del Mercosur por incumplir con las normas vigentes en ese bloque, la Argentina hizo una excepción y radica igualmente a los venezolanos que llegan con las mismas facilidades que se le da a cualquier ciudadano del Mercosur.
Y es que los venezolanos también eligen Argentina por ser un país de oportunidades. Por ejemplo, en el caso de los venezolanos se detectó que un alto porcentaje son médicos o ingenieros. Por ello se promovieron programas laborales para direccionar esa demanda.
Con respecto al perfil medio de los venezolanos que llegan, el organismo dependiente del Ministerio del Interior describió que los migrantes venezolanos son en su mayoría población económica activa, profesionales, técnicos o personas con estudios universitarios que, en general, se integran al mercado laboral formal.












