No se debe permanecer encerrado porque esto tiene graves consecuencias para la salud física y mental, como el aumento del riesgo de ansiedad, depresión, problemas de sueño, y hasta enfermedades cardiovasculares. Salir de casa y tomar el sol son esenciales para la producción de vitamina D y la regulación de los ciclos de sueño. Además, la interacción social es vital para el bienestar psicológico, y el aislamiento prolongado puede indicar problemas más profundos que requieren ayuda profesional.
La Psicóloga Graciela Norma Moreschi explica que salir es una decisión. Quizas uno no quiera hacerlo pero hay que tener una mejor calidad de vida tomando la decisión con la autonomía.













