Las organizaciones criminales sacan ventaja de la tecnología y la ingeniería social para cometer estafas sin necesidad de estar frente a sus víctimas.
Conocer cómo operan es el primer paso para reconocer las señales de alerta y evitar caer en el engaño. La información y la prevención siguen siendo las herramientas más eficaces para combatir este tipo de delitos.













