En mi caso particular me inclino por las carteras, bolsos, maletas son mi debilidad. Superan a cualquier otro accesorio que utilizamos las mujeres para completar nuestra vestimenta. No obstante en esta ocasión no me refiero a ese artículo tan apreciado por mí.
Por el contrario me inclino al traslado de bolsos con dinero en donde en un comienzo desconocíamos dicho evento. Al salir a la luz la noticia del traslado de esos bolsos a los que se le introducía dinero, se apreció que no fue una idea ni espléndida ni honesta. A mi entender al menos.
Se han publicado cifras con valores estrepitosos, hasta por momentos imposibles de comparar con algún elemento de tamaño valor. Ya nada sorprende en este país el que trata de crecer, no logrando tal fin.
Con semejantes cifras no habría niños sin techo y hasta me arriesgo a decir: – que quizás no hubiese sido necesario tramitar el famoso préstamo al F M I – el que mes a mes nos va dejando secuelas. Las que debemos padecer con los distintos incrementos anunciados y percibidos.
Como de costumbre la vedette que siempre hago presente: el incremento de las diferentes naftas. A partir de la misma es absurdo mencionar todos los insumos más impuestos que hacen a la vida de la sociedad.












