
Por Rodolfo Fucile(Miembro de Trabajadores del Arte en Emergencia). En estos cuatro meses signados por el coronavirus participé en grupos y asambleas de trabajadorxs independientes, que sufrieron y sufren los efectos económicos de la cuarentena. Este es más o menos el panorama de los laburantes que no perciben un salario. Un sector invisibilizado cuando se habla de «los trabajadores»:
-La gran mayoría sufrió una baja importante de trabajo y muchxs no tienen ingresos desde el comienzo de la cuarentena.
-La baja de ingresos no se debió solo a las trabas para circular, sino a la parálisis de rubros donde se trabaja a distancia (ojo a este detalle: no alcanzaba con tener conexión a internet y quedarse en casa).
-El sector más golpeado fue el de monotributistas, ya que la mayor parte no recibió asistencia y tuvo que seguir pagando el impuesto al trabajo. Incluso a la minoría que recibió el IFE (en su mayoría otorgado a trabajadores informales) la AFIP le descontó el monotributo.
-Los monotributistas que no pudieron pagar quedaron con deuda de AFIP e Ingresos Brutos, y perdieron la cobertura de obra social (si es que aún la conservaban). Otros tantos tuvieron que dejar sus locales o espacios de trabajo por no poder pagar el alquiler.
-Mucha gente quedó endeudada con particulares, bancos y empresas de servicios. Y alguna, ante la falta de recursos, decidió tomar el crédito del gobierno. Es decir que se endeudó de nuevo, para poder pagar deudas y cubrir el agujero de meses sin laburo.
– El clima general es de preocupación por la supervivencia o directamente de desesperación, ya que no se sabe cuándo se reactivarán los rubros paralizados y el daño fue muy profundo.












